domingo, 16 de octubre de 2011

Salmón marinado


Hoy le toca el turno a una receta muy muy fácil de hacer y que a la vez está buenísima. Se trata del salmón marinado. Para quien no lo sepa, es una salazón (como el salmón ahumado, las anchoas en vinagre, las salmueras...), y puesto que el pescado no se va a someter a altas temperaturas, para evitar problemas con el anisakis, es recomendable congelar el pescado antes de prepararlo (yo lo dejo una semana).

TIEMPO: 15 minutos de preparación y 36 horas en el frigorífico.

DIFICULTAD: muy fácil no, facilísimo.

INGREDIENTES:
- un lomo de salmón limpio (o medio), sin espinas pero con la piel y desescamado. Por lo menos que sea de 1 kilo. En la pescadería del Mercadona (que es donde compré este) tienen preparados lomos de salmón limpios,y lo único que les tenéis que pedir es que os quiten bien las escamas.
- sal gorda y azúcar en la misma medida. Para esta receta suelo utilizar azúcar blanca, pero lo tengo que probar con azúcar moreno que es el que gasto normalmente. Para las medidas tened en cuenta que con el preparado vamos a cubrir todo el lomo así que, aproximadamente para un lomo de 1 kilo, podríamos necesitar 1/2 de sal y otro 1/2 de azúcar (dos vasos de agua de cada), pero si sobra no pasa nada porque se puede guardar para otra ocasión.
- eneldo. Esta especia me encanta. Tiene un sabor tirando a dulce que va bien con cualquier pescado, así que no dudéis en comprarla si no la tenéis porque la podréis usar en más ocasiones.

PASOS:
1- Mezclar la sal gorda, el azúcar y un puñado de eneldo (este último al gusto). He visto por otros sitios, que hay quien hace la mezcla sólo con la sal y el azúcar y luego, después de marinado, es cuando le echan eneldo a cada filete que sacan, pero a mí me gusta mezclaron todo.
2- Coger un recipiente en el que nos quepa el trozo de salmón bien extendido, y poner una base de la mezcla que hemos hecho con la sal, el azúcar y el eneldo.
3- Secar el filete de salmón con un papel absorvente y ponerlo sobre esa base con la piel hacia abajo. En el proceso, el pescado va a soltar mucha agua, por eso le quitamos la que pueda tener de arranque.
También podemos aprovechar para quitar espinas si las hay.
Después de 36 horas. Como lo sequé,
el agua que veis era gelatinosa
y no se la quité.
4- Cubrir totalmente con la mezcla prensando bien con las manos, cubrir el recipiente con papel film, y meter al frigorífico durante un período de 24 a 48 horas, dependiendo de cómo de seco queramos el pescado (a más tiempo, más seco quedará).
Hay quien para acelerar el proceso de secado pone peso encima del salmón: cajas de leche o zumo, pero yo no le pongo. Lo que sí hay que ir mirando, es el líquido que va a soltar el salmón e irlo retirando si vemos que es demasiado.
5- Por último, cuando esté hecho, lavarlo suavemente con agua para quitarle bien la sal y el azúcar. Para conservarlo, siempre en el frigo bien cubierto con papel film.
Así queda. Se puede comer solo en lonchas cortadas al bies,
o en tacos con gulas, o en tostas... ¡¡¡está buenísimo con todo!!!

¡Y a disfrutar!

Si tenéis otra manera de hacerlo o cualquier sugerencia espero que me lo comentéis. Si no lo habéis probado nunca os lo recomiendo, ya véis que es un plato muy fácil de hacer y que tiene múltiples usos: en tostadas, ensaladas, añadido a cualquier plato...

miércoles, 12 de octubre de 2011

Bizcocho de naranja (muy fácil)

¿A que tiene buena pinta? Pues si queréis saber cómo se hace
seguid leyendo ¡¡que es muy fácil!!
Ahora que va llegando el frío es el mejor momento para hacer bizcochos: se calienta la cocina y encima tenemos desayuno-merienda-postre para varios días.

TIEMPO: 45 minutos (15 reales porque los otros 30 son de horneado y no hay por qué estar delante del horno)

DIFICULTAD: fácil

INGREDIENTES:
Con este paquete tenemos
para 4 bizcochos
- harina para bizcocho del Mercadona (250 gramos)
- 4 huevos
- 1 yogur natural (lo podéis poner de limón para potenciar el sabor cítrico, pero os aseguro que ya la naranja le va a dar sabor)
- aceite (1/2 vaso de yogur)
- azúcar (1 vaso y 1/2 de yogur) yo utilizo azúcar moreno, pero puede ser blanco.
- 1 naranja entera
- mantequilla (para engrasar el molde)



CÓMO SE HACE:
Lo primero es dejarnos preparado todo lo que vamos a utilizar: el molde para el bizcocho, varillas, un bol, una ensaladera y un colador para tamizar la harina. Dejar precalentando el horno a unos 180 grados (aunque yo lo pongo a 200, pero depende de cada horno).

- Lavar muy bien la naranja, partirla en cachos y batir con piel y todo (cuidado, no echéis las pepitas).
Así queda la naranja batida

- Cogemos una nuez de mantequilla y engrasamos el molde para el bizcocho.
- En el bol echamos el yogur y el aceite.
- En la ensaladera ponemos los 4 huevos y el azúcar y batimos hasta que quede bien espumoso.
- Cuando esté bien batido echamos el yogur y el aceite que habíamos puesto en el bol y la naranja ya batida y volvemos a batir.
- Por último vamos añadiendo poco a poco la harina tamizada con el colador y mezclando. Tamizar es muy fácil: vamos echando la harina en el colador poco a poco y le vamos dando golpecitos para que se airee y no se formen grumos al mezclarlo con la masa.
Ahora lo que nos queda es poner la masa en el molde y meter al horno durante unos 30 minutos.

ANTES
DESPUÉS




IMPORTANTE: procurad no abrir el horno mientras se hace porque al entrar aire frío el bizcocho no sube.

- Cuando creáis que está hecho, cogemos una aguja o el palo de un pincho moruno y pinchamos el bizcocho: si sale limpio es que ya está hecho. Lo sacáis del molde con cuidado, que estará muy caliente, y lo ponéis en un plato. Cuando se enfríe cubridlo con papel film para conservarlo.

Probadlo que está buenísimo y ya me contaréis.

Y en breve otra receta: Salmón marinado, también muy fácil y buenísimo.

domingo, 9 de octubre de 2011

Proverbio chino

"La gente se arregla todos los días el cabello. ¿Por qué no el corazón?"

Es una pregunta que tiene mucha miga: tendemos a prestar infinitamente más atención a la imagen externa que a cómo nos comportamos con los demás. Esto es algo que debemos cambiar ya mismo, puesto que de nada nos sirve la imagen exterior si no tenemos relaciones profundas con los demás. Claro, que esto dicho en una sociedad en la que te encuentras infinidad de anuncios sobre cremas milagrosas que rejuvenecen la piel, operaciones estéticas, modelos súper-cincelados (y qué bien cincelados, por otra parte, todo hay que decirlo), pues eso, que la gente enseguida te mira con cara de "peroqué mestás contando", así, en tres partes.

En fin, una reflexión. ¿Y vosotros qué pensáis?

domingo, 2 de octubre de 2011

"20th Century Boys" de Naoki Urasawa (no spoilers included, esto es, que no destripo nada)

Hoy escribo sobre una colección de manga que he leído y que me ha parecido toda una obra de arte, tanto en la historia y en la manera de contarla como en los dibujos. Tiene un misterio e intriga que te envuelve, e incluso puede hacerte reflexionar sobre ciertos aspectos de la actual sociedad en la que vivimos.
El manga, por si alguno no lo sabéis, se lee de derecha a izquierda en todos los aspectos. Es una bonita experiencia encontrarte leyendo "del revés" de forma natural. Es muy importante saber esto para no abrir el libro por el final y encontrarte con lo que no quieres ver, o simplemente para entender por qué no pillabas ese diálogo que habías releído ya 5 veces.

La historia de "20th Century Boys" (Chicos del Siglo XX) se centra en un grupo de personas ya adultas en el año 2000, que jugando de pequeños escribieron un "Libro de las Profecías". En ese año empiezan a pasar una serie de sucesos extraños y surge una organización misteriosa. Pronto se dan cuenta de que lo que está pasando es lo que ellos escribieron de niños pero no saben quién es el responsable (aunque la lista de sospechosos es corta porque poca gente conocía la existencia de ese libro). No os quiero hacer un resumen más detallado porque lo realmente interesante es ver cómo van sucediendo los hechos.

Durante los 22 volúmenes de la colección nos vamos acercando para conocer quién está realmente detrás de todo. Hay dos volúmenes complementarios, llamados "21st Century Boys" (Chicos del Siglo XXI), en los que nos aclaran varios misterios que van surgiendo a lo largo de la historia.
No os asustéis por los nombres de los personajes (obviamente japoneses), porque a lo largo de la historia os iréis familiarizando con ellos.

Por último, deciros que se han hecho 3 películas de este manga que no han llegado a España, pero realmente os recomiendo la lectura de la historia si tenéis la oportunidad. No os arrepentiréis.

sábado, 24 de septiembre de 2011

Morera (Morus)

Hoy le toca el turno a otro bonsai: la morera. Es una especie de hoja caduca que produce pequeños frutos. Por lo que he podido comprobar es una especie realmente resistente. Soporta bien temperaturas bajas e incluso algo de sequía (alguna vez en veranos muy calurosos me la he encontrado pidiendo agua a gritos). Incluso, en alguna ocasión que ha tirado las hojas demasiado pronto, ha rebrotado como si nada.

Las hojas son de un verde intenso pero no oscuro y tienen un tacto ligeramente aterciopelado. Los bordes son aserrados y como caen ligeramente, crean una especie de cortina sobre el tronco que me gusta mucho.


Además, en el caso de este espécimen, eso me viene fenomenal porque tiene una gran cicatriz en el tronco de un mal alambrado. Sé que para la gran mayoría de la gente (si no toda) que se dedica al mundo del bonsai, este es un aspecto que haría que automáticamente dejara a este bonsai fuera del grupo de selección, pero a mí fue precisamente eso (el saber que muy poca gente querría comprarlo) lo que me hizo quererlo y llevármelo para casa. La verdad es que el movimiento que tiene el tronco me gusta mucho y lo único que podría decirse que lo "afea" es esa gran cicatriz que lo atraviesa de arriba a abajo, pero también le da carácter, como si hubiera pasado una catástrofe (bueno, realemente pasó una catástrofe aunque con el alambre, no con algo natural, jaja). Bueno, si,  también es verdad que la cicatriz hace que el tronco se ensanche a medida que asciende, lo cual es justo lo contrario que se espera en el tronco de cualquier árbol, pero también lo hace especial.

Es una especie de exterior, sin duda. La tengo todo el año en la terraza a excepción de las partes del invierno extremadamente frías y las de excesivo viento, ya que en la orientación en la que está es especialmente ventosa y ya ha habido alguna vez que me he encontrado plantas o bonsais en el suelo. En estos casos en los que no está en el exterior, no meto la morera dentro de casa: eso le crearía un lío y al notar calor se pondría a brotar como loca. La pongo en otra parte de terraza cerrada, y al ser una temperatura fresca, sigue en periodo de reposo. Este periodo es muy importante para los bonsais de hoja caduca porque están preparando las yemas para la próxima brotación. Si a los bonsais de hoja caduca los metemos dentro de casa en invierno, no tirarán la hoja y nos parecerá genial porque así podremos seguir disfrutando de ellos, pero a la larga se agotarán y pueden llegar a morirse a medio-largo plazo.

Primeras hojas amarillas del otoño. A ver si hay suerte
y se sincronizan para estar todas amarillas a la vez.
Personalmente mis bonsais favoritos son los de hoja caduca: me encantan los colores otoñales, las ramas desnudas en invierno, la fragilidad que transmiten, y ver las pequeñas yemas que van asomando en primavera es una alegría.

martes, 9 de agosto de 2011

Proverbio indígena

"El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer."

La entrada de hoy es cortita. Un proverbio indígena que descubrí hace poco y que me gusta mucho. Refleja muy bien el respeto a la Madre Naturaleza por parte de los indígenas. No dejo de verlo como una premonición hacia nuestra sociedad de consumo egoísta y cada vez más desvinculada de la Naturaleza.

Y a vosotros ¿qué os parece?

viernes, 29 de julio de 2011

¿Tienen dueño las cigüeñas?


Hace unos días estaba esta cigüeña en medio de la calle. Por lo visto no podía volar y como son especies protegidas hay que avisar a la policía para que vea qué le pasa. Recuerdo un articulo de Javier Marías con un caso parecido también con una cigüeña como protagonista. Su articulo versaba sobre la dificultad de contactar con la autoridad que debería retirar el cuerpo de uno de estos animales que había acabado muerto en el patio interior de su casa, porque por lo visto (yo en ese momento no lo sabía) no puedes tirar tú mismo el cuerpo porque pueden pensar que la has matado tú o yo que se qué.

Pero este post no va de eso, sino de el gusto del ser humano por apropiarnos de todo lo que vemos, ya sea nuestro de verdad, ajeno o inapropiable (a este paso pagaremos por el aire). Ese día en cuestión un grupo de jóvenes se había encargado ya de llamar a la policía para ver qué pasaba con el animal y les habían dicho que esperaran a que llegaran las autoridades. Y allí estaban ellos esperando y claro, una imagen así no se ve todos los días y un montón de gente se paraba para ver y fotografiar el espectáculo. Como suele pasar, enseguida el grupo que había descubierto la cigüeña empezó a hacer comentarios entre risas: que si iban a cobrar por verla, que si ya que estaban esperando les iban a tener que dar algo... Por supuesto, todos dirían que de broma pero soy de los que creen que en todo comentario, aunque sea de broma, hay algo de verdad.

Y yo me pregunto: ¿por qué tenemos la manía de apropiarnos de todo? ¿Por qué siempre que hacemos algo, aunque se de forma "desinteresada", esperamos que nos den algo a cambio? ¿No nos vale con saber que hemos hecho algo bien?

Para terminar, un apunte curioso: los indios americanos no poseían la tierra en la que habitaban, sino que era como un préstamo de la Naturaleza. Por eso cuando vino "el hombre blanco" no entendieron qué firmaban y les "vendieron" el terreno; algo que para ellos no podía pertenecer a nadie.